El estrés de la escuela está empezando a notarse. Hace ya un tiempo que no comes la comida de tu país y ni siquiera te apetece ir a cenar a la ciudad. Simplemente te quedas en casa viendo los snaps de tus amigos o leyendo el chat de grupo de tu familia, deseando estar allí también. O al menos poder dormir bien una noche en tu antigua cama.
Bueno, si presentas algunos de estos síntomas, probablemente estés sufriendo nostalgia, un sentimiento extremadamente conocido en EF Academy. ¿El dato número uno sobre esto? Cada estudiante internacional pasa por ello al menos una vez. Si aún no te ha pasado, apuesto a que te ocurrirá en algún momento.
Pero no temas, compañero estudiante. Te lo digo por experiencia: nada es tan malo como puede parecer cuando te sientes nostálgico de tu hogar. Y, para ayudarte a recomponerte en esos momentos de desesperación, aquí tienes mis 8 mejores maneras de superar la morriña:
Sal de tu habitación
Si pasas demasiado tiempo dentro de tu residencia, te aburrirás fácilmente, empezarás a hacer comparaciones y sentirás que lo estarías pasando mejor si estuvieras en tu país. Pero seamos sinceros: ni siquiera estás intentando disfrutar de la experiencia. Sal fuera. Mira qué está pasando en el campus. Conoce gente nueva. Da un paseo. Las posibilidades son infinitas. Y, por favor, entiende que estudiar es importante, pero tener vida social también lo es. Encuentra un equilibrio.
Habla con alguien sobre ello
Como dije antes, casi todo el mundo en el colegio también echa de menos su casa, así que no tengas reparo en acudir a la gente y desahogarte. Puedes querer hablar con un amigo o, si es tu primer año, con un Embajador: ellos han pasado por lo mismo (y probablemente todavía les ocurra a veces) y sabrán cómo apoyarte. Incluso puede que acabéis intercambiando historias divertidas de casa… También puede merecer la pena hablar con el Tutor de tu residencia. Han visto que esto ocurre muchas más veces de las que puedas imaginar y no te juzgarán; están ahí simplemente para ayudarte a superar cualquier problema que puedas tener.
Mantente en contacto con tus amigos y familiares de casa (¡pero no todo el tiempo!)
Skype y WhatsApp pueden ser sin duda aliados contra la morriña. Quiero decir, si echas de menos a alguien, no hay nada mejor que pasar un rato hablando con esa persona, ¿verdad? Pero aunque puede hacer que la distancia parezca mucho más corta, enviar mensajes o llamar a tu familia y a tus amigos de casa todo el tiempo hace que les eches aún más de menos y te impide relacionarte con nuevos amigos. De nuevo, todo es cuestión de equilibrio.
Lleva contigo un pedacito de hogar
Ten algo que te recuerde a casa. Puede ser algunas fotos que te gusten, cartas o regalos que hayas recibido, la bandera de tu país o incluso algunos snacks típicos (son muy populares por aquí, porque a la gente le encanta compartirlos con sus amigos internacionales). Puedes colocarlos por tu habitación para que se sienta más como tu hogar o quizá, con solo mirarlos cuando tengas nostalgia, te harán sentir mejor.
Pasa tiempo con personas de tu país
Definitivamente no estoy diciendo que debas quedarte todo el tiempo con gente de tu país (entonces no tendría sentido estudiar en el extranjero). Lo que estoy diciendo es que, cuando te sientas nostálgico de tu hogar, podría ayudarte hablar en tu propio idioma. Además, es innegable que hay expresiones y aspectos culturales que solo la gente de tu país podría entender.
¡Explora!
Algo que a mis amigos y a mí nos gusta mucho hacer es “perdernos” por la ciudad. Simplemente hacer turismo, ir a museos, caminar por calles por las que nunca has pasado o probar comida nueva. Puede que descubras cosas interesantes sobre el lugar donde vives ahora y eso te mostrará la mejor cara de estudiar en el extranjero. Además, te ayudará a mantenerte distraído y a no sentir tanta morriña.
Descansa un poco
El estrés suele provocar nostalgia de casa. Puede que las fechas límite te estén volviendo loco, puede que la carga de deberes sea demasiado para manejar, pero sea cual sea la situación por la que estés pasando, se siente mucho peor bajo estrés. Y como el estrés puede cansarte, puede ser buena idea dormir un poco. Probablemente te sentirás mucho mejor cuando te despiertes. También puedes probar a darte una ducha caliente, pasar algo de tiempo con tus amigos y, por supuesto, recurrir a la técnica de Netflix.
Pero recuerda… ¡está bien echar de menos tu hogar!
Vale, esto no es exactamente una forma de superar la morriña… pero, vamos, te lo vas a poner muy difícil si intentas huir de ella cada vez que echas un poco de menos tu casa. No tiene nada de malo echar de menos el hogar; al fin y al cabo, solo significa que también has vivido recuerdos increíbles con gente estupenda y en lugares geniales allí. Nada mal, ¿verdad?
Esta entrada de blog fue escrita por Ana Luiza Loio, actual estudiante en EF Academy Oxford.
Los internados internacionales de EF Academy ofrecen la orientación y el apoyo que los estudiantes necesitan durante su estancia en el extranjero.
)