Tras un largo y productivo año académico, los estudiantes están terminando sus exámenes finales, empaquetando sus pertenencias y empezando a embarcarse en viajes por todo el mundo. El ambiente en el campus aquí en Nueva York está lleno de expectación por las vacaciones de verano. Este descanso es un periodo de relajación y revitalización muy necesario y bien merecido, y tanto alumnos como profesores esperan con ilusión viajar y pasar tiempo con sus familiares y amigos este verano.
Aunque las vacaciones de verano son un momento importante para recargar energías y divertirse, también son el momento perfecto para empezar a pensar en la universidad. Tanto si acabas de empezar el instituto como si vas a entrar en tu último año, hay muchas cosas que puedes hacer durante las vacaciones de verano que te ayudarán a estar mejor preparado cuando solicites plaza en las universidades. Créeme: tu yo del futuro te agradecerá haber hecho este esfuerzo por adelantado cuando empieces de verdad a enfrentarte a esas solicitudes. Aquí tienes solo algunas maneras de aprovechar parte de tu tiempo libre este verano para prepararte para la universidad.
Inscríbete en un programa de verano en una universidad o facultad.
Hacer uno o dos cursos durante el verano es una forma fantástica de aprender más sobre un ámbito específico y también sobre tus propios intereses. Al pasar unas semanas en un programa especializado en una institución educativa, puedes acotar qué cualidades quieres buscar en un futuro centro de estudios, a la vez que adquieres conocimientos útiles sobre un posible campo de estudio.
Consigue un trabajo a tiempo parcial o unas prácticas.
Esta es otra forma ideal de adquirir experiencia práctica en un sector o campo específico. No solo obtendrás exposición a una industria, sino que también perfeccionarás y mejorarás habilidades importantes. Un trabajo o unas prácticas son una gran oportunidad para mejorar aspectos como tus capacidades de comunicación y gestión del tiempo. Trabajar o hacer prácticas en un entorno profesional también te ayudará a empezar a construir una sólida red de contactos con otras personas en los campos que te interesan. Aprovecha tus oportunidades de prácticas o de trabajo para crear vínculos sólidos con tus compañeros y supervisores. Es muy probable que te apoyen y te ayuden cuando necesites cartas de recomendación o incluso cuando empieces a solicitar empleo más adelante.
Estudia para el SAT o el TOEFL.
Después de un largo año académico de mucho trabajo y estudio, es comprensible que no te apetezca abrir los libros durante las vacaciones de verano. Sin embargo, incluso dedicar unos pocos minutos al estudio cada día puede marcar la diferencia a largo plazo. En lugar de empollar para exámenes importantes de acceso a la universidad como el SAT y el TOEFL en los días previos a hacerlos, empieza a estudiar durante el verano. Tus vacaciones son un momento ideal para comenzar a prepararte, ya que no tienes la distracción de otras obligaciones académicas que resten tiempo y concentración a lo que necesitas dedicar a estos exámenes tan importantes.
Haz una lluvia de ideas para tus redacciones universitarias.
Este punto es más relevante para los estudiantes que están a punto de entrar en el último año de bachillerato, pero incluso si solo estás en penúltimo curso, ¡ya puedes empezar a pensar en esta parte del rompecabezas de la solicitud universitaria! Los ensayos que escribes para acompañar tus solicitudes a la universidad son extremadamente importantes. Les dan a los lectores la oportunidad de conocerte mejor, para que puedan hacerse una idea de quién eres como persona en lugar de basarse únicamente en tus notas y tus resultados en los exámenes. Dedica algo de tiempo en verano a reflexionar sobre algunas experiencias que te hayan marcado e incluso empieza a escribir historias significativas y relevantes de tu vida. Tener una mejor comprensión de lo que te hace ser quien eres te resultará enormemente beneficioso para que puedas escribir un ensayo que te haga destacar entre la multitud.
Ofrece tu tiempo como voluntario.
Devolver algo a tu comunidad es una forma fantástica de pasar parte de tu tiempo libre durante el verano. Reúne a algunos amigos, busca una causa que te importe y dedica unas horas cada semana al voluntariado. Las comunidades siempre pueden usar ayuda extra, especialmente durante el verano, cuando hay muchos eventos divertidos. Ya sea recogiendo basura en la playa o sirviendo limonada en un picnic del pueblo, puedes encontrar una forma significativa de dedicar tu tiempo libre. Hacer voluntariado te ayudará a desarrollar más habilidades excelentes, como la colaboración, a la vez que le añade un significado filantrópico a tus vacaciones de verano.
¡Lee!
En realidad, lo más importante que puedes hacer durante el verano es leer. La lectura es una forma tranquila y, con suerte, agradable de mantener la mente activa y despejada. Dedicar al menos unos minutos al día a tener la nariz metida en un libro te ayudará a mejorar tu vocabulario y tus habilidades de escritura. Si estás aprendiendo un idioma nuevo, leer es una manera estupenda de practicar vocabulario y gramática. Lleva tu libro a la playa, a la piscina o en ese viaje que vas a hacer con tu familia: leer es una forma perfecta de pasar el tiempo en el avión o en el coche. Incluso mientras te relajas este verano, estarás explorando un nuevo mundo literario y preparando a tu yo futuro para triunfar en la universidad.
Por supuesto, es importante que te diviertas este verano. Pasa tiempo con amigos y familia, nada en el mar, disfruta del sol; deleita tus sentidos con los dulces frutos del verano (tanto en sentido literal como metafórico). Solo asegúrate de mantener tu mente y tu cuerpo activos y en forma: ¡tú mismo lo agradecerás más adelante!
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