Hoy vivimos en un mundo globalizado, en el que cada vez más estudiantes estudian en el extranjero, los viajes son cada vez más accesibles y las empresas trazan estrategias para tener éxito en un mercado global. Con ello, aumenta la demanda de habilidades adicionales en otros idiomas.
Los políglotas pueden obtener enormes beneficios tanto en su vida personal como profesional a medida que aumentan su conciencia cultural y adquieren habilidades fundamentales para varios sectores en crecimiento. Entonces, ¿de qué manera podría beneficiarse su hijo al volverse fluido en un idioma adicional?
1. Mejores calificaciones en los exámenes
Si quieres que tu hijo sobresalga en los exámenes y obtenga mejores resultados en las tareas, aprender un idioma extranjero podría ayudarlo mucho. Está demostrado que ser multilingüe fortalece las funciones cognitivas, lo que puede ayudar a los estudiantes a recordar la información más rápido e incluso mejorar sus habilidades en su lengua materna y en matemáticas. Los estudiantes que estudian lenguas extranjeras tienen muchas más probabilidades de obtener mejores resultados en los exámenes, especialmente en las pruebas estandarizadas.
2. Mejor comprensión de nuevas culturas
Cuando se trata de cultura, el idioma desempeña un papel tan importante como la comida, el entretenimiento y los logros intelectuales. Así que no debería sorprender que aprender una lengua extranjera pueda ayudar a las personas a ser más conscientes y comprensivas con diferentes culturas.
Incluso las investigaciones sugerirían que las personas pueden responder de manera diferente a las situaciones dependiendo del idioma que se esté hablando en ese momento. Y aunque siempre hay cierto debate sobre si hablar un nuevo idioma cambia o no la forma en que piensas, es evidente que tiene un efecto en cómo ves la cultura.
"El lenguaje es el mapa de ruta de una cultura. Te dice de dónde viene su gente y hacia dónde se dirige." – Rita Mae Brown
En pocas palabras, aprender un idioma extranjero puede ayudar a tu hijo a entender nuevas culturas y a obtener información sobre cómo sus hablantes nativos ven el mundo. Esto podría ser valioso a lo largo de su vida si decide vivir, trabajar o estudiar en el extranjero.
3. Habilidades de multitarea más sólidas
Otra fortaleza que su hijo obtendrá al hablar un segundo o tercer idioma es una mayor capacidad para realizar varias tareas a la vez. En un estudio de 2011 de la Universidad Estatal de Pensilvania, se reveló que ser multilingüe facilita al hablante cambiar entre distintas estructuras y tareas. También es probable que practiquen con regularidad una forma de ejercicio mental llamada cambio de código, en la que un hablante alterna entre dos idiomas, lo que podría dar lugar a habilidades más sólidas en ambos idiomas.
4. Mejores oportunidades profesionales
Probablemente, la razón más común por la que una persona aprende un segundo idioma es que quiere tener más oportunidades. Esto incluye el desarrollo personal, pero una de las ventajas más destacadas podría darse en su vida profesional.
Algunos de los campos profesionales más destacados, como los negocios internacionales, la atención sanitaria, el turismo y el trabajo social, valoran mucho a los empleados con una mayor variedad de conocimientos lingüísticos y culturales. También hace que los candidatos destaquen al solicitar empleos, prácticas y, especialmente, la universidad, experiencias que contribuirán a sus aspiraciones profesionales.
Hablar un segundo o tercer idioma significa que la empleabilidad de su hijo mejorará continuamente a medida que se le abran las puertas de las oportunidades.
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