Entonces, ¿tu hijo ha decidido que quiere estudiar en el extranjero? ¡Eso es estupendo! Vivir en el extranjero cambia la vida y puede tener un efecto positivo duradero en estudiantes de todas las edades, pero requiere bastante preparación. Para un estudiante que nunca ha vivido fuera o que ni siquiera ha llegado a la escuela secundaria, la orientación de los padres será especialmente importante. Aquí tienes algunas maneras en que puedes ayudar a tu hijo a prepararse para alcanzar su sueño de estudiar en el extranjero.
Define los beneficios
Estudiar en el extranjero ofrece innumerables beneficios. Este es el momento de hacer una lluvia de ideas con tu hijo y pensar en todo lo que quiere obtener de la experiencia. ¿Le entusiasma vivir en otro país por un tiempo? ¿Espera perfeccionar sus habilidades lingüísticas? ¿Ve esto como un camino hacia la universidad que desea? ¿Cuál es el principal beneficio que tu hijo obtendrá de esta oportunidad? Saberlo puede ayudarte a planear todo lo demás y adaptarlo a sus metas y necesidades específicas.
Encuentra el programa adecuado
Una vez que hayas definido claramente qué esperan tú y tu estudiante de esta experiencia, es momento de elegir el programa adecuado. Es importante tener en cuenta que no todos los programas de estudios en el extranjero son iguales. Al igual que con la educación de tu hijo hasta ahora, esta no es una decisión que deba tomarse con una actitud de talla única para todos.
Un buen punto de partida es considerar la duración del programa. ¿Su estudiante quiere estudiar en el extranjero durante la escuela secundaria? Si es así, ¿por cuántos semestres? Si prefiere un programa más corto, un programa de intercambio podría ser ideal. Los programas de intercambio pueden durar todo el año escolar o ser tan cortos como un semestre.
Si desean hacer un programa más largo, lo siguiente en lo que deberás pensar es en el plan de estudios. Para los estudiantes que quieren estudiar durante un año o más, programas como los A-Levels, el Diploma de IB o el IGCSE serán beneficiosos para su trayectoria en la escuela secundaria y más allá, ya que ayudan a los estudiantes a prepararse para la universidad.
Guíalos antes de que se vayan
Mudarse a otro país es un paso enorme a cualquier edad. Es especialmente transformador para los adolescentes, que quizá nunca hayan estado lejos de su familia. Aunque no puedas estar físicamente a su lado durante su estancia en el extranjero, puedes ayudarles a prepararse para realidades similares antes de que se vayan. Haz lo que puedas para que se familiaricen con lo que supone vivir en otra cultura, de modo que no sea un choque tan grande cuando lleguen.
Planifica con anticipación
Asegúrate de tener todo en orden para tu hijo antes de que se marche. Esto incluye cualquier cosa de la que normalmente se haría cargo durante el año, como concertar citas médicas y dentales para hacer un chequeo completo de salud con anticipación. Si tu estudiante tiene algún problema de salud, informa a la escuela y/o a la familia anfitriona varios meses antes de la salida. Esto ayuda a garantizar que tu estudiante reciba el apoyo que necesita durante todo el tiempo que esté en el extranjero.
También querrás asegurarte de tener todos los datos esenciales, como direcciones, números de teléfono y personas de contacto, bien definidos mucho antes de que tu estudiante salga de viaje. Asegúrate de que tu estudiante también tenga toda la información que necesita para poder ponerse en contacto contigo y con otros seres queridos en cualquier situación, especialmente en el poco probable caso de una emergencia.
)